Fabricando adobes

Allá por el año 2000, recién llegados a Utande, enamorados del tipo de construcción con tierra de nuestro valle y con el proyecto de rehabilitación de nuestra casa entre manos, decidimos fabricar adobes, necesitábamos 3500 unidades y nos pusimos a la ello, toda la gente de nuestro alrededor “corto” adobes ese verano, algún vecino del pueblo que de joven aún fabrico adobes nos contó muchas cosas interesantes sobre como colocarlos para un secado mejor, que herramientas utilizaban para fabricarlos y que aperos para transportarlos, que lugares de la zona se dedicaban a eso… ¡Y lo conseguimos!, rehabilitamos nuestra casa y aun nos sobraron algunos que utilizamos más tarde en la rehabilitación de Casa la nuri.

Desde muy antiguo los hombres y mujeres de muchos pueblos alcarreños , allá por el mes de septiembre  comenzaban a fabricar adobes con vistas a hacer nuevas viviendas, cuadras para el ganado, lagares, o algún otro tipo de construcción. Esa tradición milenaria hoy día está prácticamente relegada al olvido por el empleo masivo de nuevos materiales constructivos.

Sin embargo aun hay personas que piensan en las ventajas que aporta la construcción con barro crudo y están dispuestos a usarlo para rehabilitar viviendas en los pueblos.

 Cómo aislante, tanto acústico como térmico, el barro no tiene competidor, como resistencia a la compresión es excelente y en cuanto a la economía que representa el usarlo es bien evidente si te los fabricas tu mismo. Además estas usando un material de la zona con lo cual no entras en todos los procesos contaminantes de producción y transporte de los materiales actuales de construcción. Es por tanto un material ecológico al máximo.

La fabricación con adobes no requiere una destreza especial, ni una herramienta difícil de conseguir. Solamente hace falta tierra, paja, agua, un molde(adobera) y muchas ganas de mancharse de barro.La tierra ha de ser arcillosa, fuerte y en Utande es de color oscuro, según los abuelos del pueblo salía de los bordes de las regueras o incluso de los márgenes del río Badiel. La paja procedía del trillado de los cereales recolectados en los meses calurosos del verano, y debe ser lo más corta posible, hoy día difícil de conseguir. El agua debe encontrarse cerca porque se usa abundantemente. Y por último la adobera, fabricada con madera ha de medir aproximadamente 27x12x9 cm., aunque en cada casa podía variar algo.

Loa y danzas a San Acacio

El domingo 24 de junio se celebra en Utande las fiestas en honor a su patrón, San Acacio, con su loa y sus danzas de paloteo tradicionales del siglo XIII., con un espíritu ancestral, hecha íntegramente por la gente del pueblo que desde hace años trabajan juntos para que la fiesta no se pierda, interpretadas por ocho danzantes, antes sólo eran hombres, ahora también mujeres que han conseguido que la fiesta perdure.

Se celebran las danzas en la plaza del pueblo, todas ellas son de paloteo y reciben el nombre de «Los peludillos». A continuación tiene lugar la representación de la Loa a San Acacio, donde el bien y el mal disputan sobre las cosas de los hombres, con el triunfo del primero. Su texto es ingenuo, casi infantil, con moraleja fácil para ser entendido fácilmente. Los protagonistas son un niño que hace el papel de Ángel, que empuña su espada redentora y que cubre su cabeza con un llamativo tocado; una botarga que representa al diablo que viste de negro y empuña otra espada, esta vez ensangrentada y que cubre su rostro con una máscara demoníaca;  un viejo cómico como maestro de ceremonias, todo musicado.

Danzantes en pleno salto en honor a San Acacio. Fiestas de Utande. Foto JMCadenas.

Fiestas patronales de Utande, 23 de junio. Foto JMCadenas.

Foto tomada por Tomás Camarillo antes de la Guerra Civil.

Estas son las cosas especiales que tiene cerca  nuestra casa rural “Casa la nuri

¡VEN A CONOCERLA!